Racismo insidioso

IMG_6985By Dr. Suzanne Temwa Gondwe Harris

A medida que el Movimiento Black Lives Matter continúa reavivando los esfuerzos para hacer visible (una vez más) el legado de racismo sistémico y hegemonía blanca en todo el mundo después del brutal asesinato de George Floyd, la apertura de la retórica antirracista finalmente está persuadiendo a muchos sistemas legales y educativos para hacer cambios radicales bajo el nombre de igualdad y equidad. Sin embargo, al pie de las estructuras racistas que existen, hay grupos racistas menos conocidos y discretos que también nos debemos abordar si queremos una sociedad verdaderamente igualitaria. Uno de esos grupos es el uso de símbolos. No se puede negar que vivimos en un mundo de signos y símbolos, que como las etiquetas, se han convertido en aspectos constitutivos de nuestras vidas.

Sin embargo, en algunas partes del mundo, ciertos símbolos pasan desapercibidos y, a menudo, se desconocen por el papel que tienen en el establecimiento y consolidación de narrativas particulares. Tomemos, por ejemplo, el derribo de las estatuas de propietarios de esclavos, que para la mayoría de las personas negras son recordatorios diarios de la opresión pasada y presente que valorizan y glorifican el odio. Si hubiera una estatua de un esclavo siendo linchado de un árbol, se provocaría un sentimiento diferente. Si bien ver una estatua de un esclavo o un propietario de esclavos es símbolo de la misma atrocidad, la diferencia literal es que uno fue víctima de esta brutalidad inhumana mientras el otro, fue el autor de la misma. Utilizo este ejemplo, no solo por su relevancia actual, sino por la forma en que algunas personas continúan viendo estas estatuas de manera sutil y para nada agresiva. Argumento, y continuaré argumentando, que las estatuas de asesinatos no tienen lugar en nuestras calles sin un contexto legítimo y un sistema educativo que brinde a cada persona una narrativa completa asociada con esa persona o parte de la historia, porque nos guste o no, nosotros vivimos en un mundo donde hay muchas personas poderosas y desinformadas que hablan sobre la historia con pocos o ningún hecho. Y es este tipo de racismo insidioso el que está afectando a nuestras comunidades y nublando nuestros juicios sobre
el tema.

Este mes en Mississippi (EE. UU.) fuimos testigos de la eliminación de la bandera del estado de 1894, que en su interior contenía la bandera confederada. Para aquellos que no saben por qué este es un tema controvertido, miren el episodio de John Oliver Last Week Tonight sobre la Bandera Confederada. Como esta bandera, que es otro ejemplo de un símbolo que ha estado que ha estado flameando sobre las cabezas, y en los rostros de aquellos que han sufrido durante mucho tiempo el racismo institucional y la exclusión que trajo la esclavitud. En 1975, este símbolo fue traído a Argentina y se convirtió en el logotipo de una popular marca de ropa para adolescentes John L. Cook.

Me encontré con esta marca por primera vez cuando estaba de pie junto a una joven que iba a la universidad y sostenía un abrigo de John L. Cook sobre su brazo mostrando este símbolo de odio, mirando directamente hacia mi, así que me volví hacia ella (en mi mal español) y le pregunté si sabía qué era ese logotipo o, lo que era más importante, qué representaba. Ella me miró, de la misma manera que un niño cuando no sabe la respuesta a una simple pregunta de matemáticas y dijo: “no lo sé”. Pude ver el nivel de vergüenza y conmoción en su rostro cuando mencioné las palabras esclavitud y supremacía blanca, no con la intención de humillarla, sino simplemente informarle del símbolo que lleva.

El fundador de la marca, Ramiro Fita, ha declarado en numerosas entrevistas en los medios que se encontró con este símbolo mientras vivía en Baltimore (EE. UU.), argumentando que los argentinos tenían hambre de americanización. Su hijo, el actual presidente de la marca, también ha declarado que “es solo el logotipo de la marca” (vean la entrevista de Mimi Dwyer para Al Jazeera America). ¿Pero es así? ¿Los argentinos quieren asociarse con esa parte específica de la identidad estadounidense? Entre los muchos argentinos con los que he hablado, todos dijeron categóricamente que no tenían idea de qué era la Bandera Confederada y ,mucho menos, sabían su significado. Si bien no soy una experta en marcas, soy consciente de que el logotipo de una marca es más que solo un logotipo; es una identidad, una filosofía que proyecta un tono particular que conecta a diferentes consumidores con su marca. Y la bandera confederada, para decirlo suavemente, proyecta una filosofía de odio con un tono vehemente. Mientras que para algunos puede ser un símbolo de la herencia sureña y una conmemoración histórica de la Guerra Civil Estadounidense, para muchos es un símbolo de esclavitud, odio racial, segregación, violación, asesinato y división. Por lo tanto, aunque muchos argentinos desconocen este hecho, no puedo aceptar que Ramiro Fita no tuviera idea de lo que esa bandera representaba, o sigue representando, en el siglo XXI.

Los diseñadores de moda son plenamente conscientes de que su marca y sus logotipos son portadores de información social, cultural y, a menudo, política. Mientras que algunos permanecen activamente alejados de las sensibilidades políticas, otros transmiten activamente mensajes políticos que se extienden por toda la sociedad sin ser detectados pero con consecuencias tóxicas. Y, en un país como Argentina, que ya es culturalmente complejo, donde existen tensiones raciales oblicuas entre aquellos que se clasifican activamente como europeos blancos, con afrodescendientes y comunidades indígenas, es aún más importante, si no esencial, que comprendamos la influencia de los símbolos, sean o no extranjeros. El racismo insidioso funciona exactamente de esta manera, aprovechando a las personas que, sin saberlo e inadvertidamente, perpetuarán y defenderán las ideologías racistas de un país que admiran pero que los tiene enjaulados financieramente. Al reforzar un sentido de identidad colectiva con los estadounidenses, los argentinos están alimentando ciegamente la producción cultural de la división racial.

Y mientras veo a muchos jóvenes argentinos progresistas salir a la calle por los derechos de las mujeres y los derechos LGBTQI, me pregunto si están dispuestos a adoptar una postura sobre la intolerancia y la discriminación contra las personas negras, indígenas y marginadas en Argentina. ¿Quemarían la bandera confederada fuera de las tiendas u oficinas de John L. Cook y darían a conocer que el logotipo que llevan muchos jóvenes argentinos está intrínsecamente alineado con una historia de odio conservador blanco hacia los negros? Porque, como consumidores, debemos ser conscientes de los productos que estamos comprando y las ideologías que encarnan, de la misma manera que las personas eligen comprar huevos de corral, atún sin delfines o maquillaje sin crueldad animales, lo hacen porque no quieren apoyar el maltrato. Por lo tanto, usar la bandera confederada es como desear el maltrato a las personas negras, y de la misma manera los grupos de extrema derecha lucen orgullosamente una esvástica en sus camisetas, o un aficionado al fútbol que usa una remera del club proyecta su posición ideológica y / o lealtad a una creencia particular o grupo en la sociedad. La única diferencia es que los grupos de extrema derecha y los fanáticos del fútbol están haciendo una elección consciente sobre lo que proyectan en el mundo. A través de la lógica de asociación, ciertos símbolos unen a las personas, y al usar la bandera confederada, ya sea en los EE. UU. o en Argentina, solo significa una cosa, y no es tolerancia, comprensión o integración, es esclavitud.

En su libro No Logo, la escritora y activista social canadiense Naomi Klein, habla sobre las prácticas insidiosas y los efectos de largo alcance de dicho marketing corporativo. En este libro se muestra a los lectores cómo las marcas tienen el poder de influir en la identidad e incluso definir nuestros valores culturales. Y yo quiero denunciar que John L. Cook está haciendo exactamente eso, no solo mediante el uso de la bandera confederada, sino también mediante el uso de modelos completamente blancos, utilizando mensajes en inglés en sus camisetas con emblemas como LA y Fairfield en sus prendas para consolidar aún más la glorificación de la marca de los Estados Unidos, pero también su posición en la política racial. Por lo tanto, el poder del racismo insidioso es muy significativo, ya que es la forma en que las personas poderosas lo usan para ocultar el racismo bajo la apariencia de algo que la gente no ve como dañino. De la misma manera que se erige una estatua de un hombre blanco sin llamarlo dueño de esclavos o asesino, esta socava la realidad y la gravedad de sus acciones, usar una camiseta con la bandera confederada amplifica la historia y el legado de la supremacía blanca porque es a través de estas sutilezas, la ignorancia involuntaria y la disonancia cognitiva y esto conduce a consecuencias más destructivas y perjudiciales. Por lo tanto, todos debemos tomar una posición en contra de estos símbolos y de todas las formas de racismo si queremos liberar los grilletes que esclavizan nuestras mentes.

 

 

 

 

Insidious Racism

By Dr. Suzanne Temwa Gondwe Harris (@ctfoa)

IMG_6985As the Black Lives Matter Movement continues to reignite efforts to make visible (once again) the continued legacy of systemic racism and white hegemony across the globe after the brutal killing of George Floyd, the opening up of the anti-racist rhetoric is finally persuading many legal and education systems to make radical changes under the name of equality and fairness. However, at the foothill of the racist structures that exist, there are clusters of lesser-known and discreet forms of racism that also need to be addressed if we want a truly equal society. One such cluster is the use of symbols. There is no denying that we live in a world of signs and symbols, which like labels, have become constitutive aspects of our lives. Yet, in some parts of the world, certain symbols go unnoticed and often disregarded for the role they play in establishing and consolidating particular narratives. Take for example the bringing down slave owner statues, which for most black people are daily reminders of past and present oppression that valorise and glorify hate. If there were a statue of a slave being lynched from a tree, a different feeling would be provoked. While seeing a statue of a slave or a slave owner is illustrative of the same atrocity, the literal difference is that one was a victim of this inhumane brutality and the other was the perpetrator of it. I use this example, not only because of it’s current relevance, but because the way in which some people continue to see these statues in subtle, none-aggressive ways. I argue, and will continue to argue, that statues of murders have no place on our streets without rightful context and an education system that provides every person with a complete narrative associated with that person or part of history, because like it or not, we live in a world where there are many powerful and uninformed people speaking about history with little to no facts. And it is this type of insidious racism that is plaguing our communities and clouding our judgements about racism.

Last week in Mississippi (U.S.) we witnessed the removal of the state’s 1894 flag, which, within it, contained the Confederate flag. For those that do not know why this is a controversial issue please watch John Oliver’ s Last Week Tonight episode on the Confederate Flag. As it is this flag which is another example of a symbol that has been flying above the heads, and in the faces of those who have long suffered from the institutional racism and exclusion which slavery brought. And in 1975, this symbol was brought to Argentina and became the logo of a popular teenage clothing brand John L. Cook.

I first came across this brand when I was standing next to a young girl who was on her way to university and holding a John L. Cook coat over her arm exposing this symbol of hatred directed at me, so I turned to her (in my broken Spanish) and asked her if she knew what this logo was, or more importantly what it represented. She looked at me in the same way a child does when they don’t know the answer to a simple maths question and said: “no lo sé” (I don’t know). I could see the level of embarrassment and shock rise in her face when I mentioned the words slavery and white supremacy, not with the intention to humiliate her, but to simply inform her of the symbol she is carrying.

The brand’s founder Ramiro Fita has stated in numerous media interviews that he came across this symbol whilst living in Baltimore (U.S.) arguing that Argentinean’s were hungry for Americanisation. His son, the current president of the brand, has also been recorded for saying that “it’s just the brand’s logo” (see interview by Mimi Dwyer for Al Jazeera America). But is it? And do Argentinean’s want to be associated with that specific part of U.S. identity? Among the many Argentinean’s who I have spoken with, they all categorical said that they had no idea what the Confederate Flag was, let alone its meaning. While I am no brand expert, I am aware that a brand’s logo is more than just a logo; it’s an identity, a philosophy and projects a particular tone that connects different consumers to its brand. And the Confederate Flag, to put it mildly, projects a philosophy of hatred with a vehement tone. While for some it may be a symbol of Southern heritage and a historical commemoration of the American Civil War, for many it’s a symbol of slavery, racial hatred, segregation, rape, murder, and division. Therefore, while many Argentinean’s are unaware of this fact, I cannot accept that Ramiro Fita had no idea what that flag represented, or continues to represent, in the 21st century.

Fashion designers are fully aware that their brand and logos are carriers of social, cultural and often political information. While some actively stay away from political sensitivities, some will actively transmit political messages knowing that it will spread throughout society undetected and with toxic consequences. And in a country like Argentina that is already culturally complex, and where oblique racial tensions exist between those who actively classify themselves as white Europeans with those who identify as Afro-descendants or Indigenous, it is even more important, if not essential, that we understand the influence of symbols, whether foreign or not. Insidious racism works exactly in this way, by preying on people whom unknowingly and inadvertently will perpetuate and uphold racist ideologies from a country that they admire. By bolstering a sense of a collective identity with the U.S. Argentinean’s are blindly fuelling the cultural production of racial divisiveness.

And as I watch many young progressive Argentinean’s take to the streets over women’s rights and LGBTQ rights, I wonder if they are willing to take a stand over the intolerance and discrimination against black, indigenous and marginalised people in Argentina? Would they burn the Confederate flag outside the stores or offices of John L. Cook and make known that the logo many young Argentinean’s carry is intrinsically aligned to a history of white conservative hatred towards black people? Because, as consumers, we must be aware of the goods we are buying and the ideologies they embody, just in the same way people choose to buy free-range eggs, dolphin free tuna or cruelty-free make-up, they do so because they don’t want to support the maltreatment of animals. By wearing the Confederate flag you are wishing maltreatment upon black people. In the same way far-right groups proudly wear a swastika on their t-shirts or a football supporter wearing a club t-shirt, they are projecting their ideological position and/or allegiance to a particular belief or group in society. The only difference is that these far-right groups and football supporters are actively making a conscious choice about what they want to project onto the world. Because, through the logic of association, certain symbols bond people together, and by wearing the Confederate flag, whether in the U.S. or Argentina signifies only one thing, and it’s not tolerance, understanding or integration, its slavery.

In her book No Logo, Canadian writer and social activist Naomi Klein, talks about the insidious practices and far-reaching effects of such corporate marketing. In this book, she exposes readers to how brands have the power to influence identity and even define our cultural values. And I would suggest that John L. Cook is doing just that, not only through the use of the Confederate Flag, but also through its use of all-white models, using English messaging on its t-shirts with emblems such as L.A. and Fairfield inscribed across them to further cement the brand’s glorification of the U.S., but also its position on racial politics. Thus the power of insidious racism is highly significant, as it is the way in which powerful people use symbols to conceal racist ideologies in the guise of something that people don’t see as harmful. In the same way that a statue of a white man is erected without calling him a slave owner or a murder undermines the reality and severity of his actions, wearing a t-shirt with the Confederate Flag amplifies white supremacy whilst  at the same time reversing the racial progress that many have lived and died to protect. Therefore, we should not underestimate the harm that subtleties and unintentional ignorance create. We must stress that symbols without context and meaning inflames insidious racism and leads to more destructive and deleterious consequences. We must all take a stand against this and all forms of racism if we are to ever unlock the handcuffs that enslave our minds.

“Lo peor de los porteños es que tienen buenas intenciones”

foto Suzi

Por Dr. Suzanne Temwa Gondwe Harris (@ctfoa)

Todos sabemos que las etiquetas o los apodos moldean y definen la opinión pública, y que con el tiempo pueden crear nuevos y diversos significados- a veces muy lejanos a su intención original- sobre un grupo social o cultural en particular. Crecí en un pequeño pueblo rural de Inglaterra, donde la población es predominantemente blanca y las etiquetas eran comunes, especialmente para aquellos que tenían piel morena, como yo. Mi madre, nacida y criada en Malawi siempre atribuyó el racismo a la ignorancia, sobre todo cuando los niños me gritaban palabras como “golliwog”, “mono” y “negro”. Pero, para mí era mucho más que eso, porque la ignorancia implica no tener conciencia y, por ende, se muestra como una elección sin intención detrás de ello, sin embargo nunca me pareció sensato creer en ello.
Ahora, viviendo en Buenos Aires, me he encontrado con un nuevo apodo: “Negrita”. Para quienes no saben lo que significa “Negrita” – no se necesita saber de etimología para determinar a qué podría referirse el término- es una palabra del español que, según muchos diccionarios sudamericanos y urbanos, se traduce como “niña negra”, y se usa como un término cariñoso o simplemente un vocablo descriptivo que no pretende ser ofensivo. Sin embargo, ¿quién define qué es ofensivo y qué no lo es? Insatisfecha con esta descripción, comencé a preguntar a algunos argentinos qué significa dicha palabra para ellos y me llamó la atención la similitud en sus respuestas. Era como si estuvieran programados para darme la misma respuesta.

“No es una mala palabra, la usamos incluso si no sos negro”; “es un término cariñoso”; “lo decimos con buena intención”; “lo usamos para llamar a un amigo o familiar que tiene la piel un poco más oscura” y “a veces está relacionado con el status económico, pero lo hemos estado usando durante años”.

¡ Justamente ahí está el problema! Lo han estado usando durante tanto tiempo que el significado original se ha perdido en una red de modismos y sinónimos locales. Fascinada con la etimología de la palabra, me propuse averiguar los orígenes de “Negrita”. No me llevó mucho tiempo encontrar este anuncio. Publicado en The Mercantile Gazette (Buenos Aires) el 10 de abril de 1835, sobre la venta de una joven negra de ascendencia africana. Y pensé para mí misma, ¿podría “Negrita” haber significado algo cariñoso en ese entonces?

articilo antiguo

Imagen: Documento Escrtio Salon VII. Fila 217.

Los principales sinónimos de “cariño” son afecto y amor, palabras que nunca podrían (ni deberían) usarse para referirse a la esclavitud, pero cuando alguien me llama “Negrita” esta expresión trae consigo un conjunto completamente diferente de significados; y ese es el peligro de “etiquetar inconscientemente”. Debemos reconocer que nuestra conciencia e historias personales pueden influir en nuestros juicios y sentimientos hacia “otros” y, ocasionalmente, nos quitan la posibilidad de ver la realidad desde una perspectiva diferente.

Esta incapacidad para ver desde la perspectiva de otras personas, ser empático, a menudo, reside en la continuidad histórica del nacionalismo, que incorpora muchos factores complejos y entrelazados. Desde las políticas de blanqueamiento y el nacionalismo económico, hasta el expansionismo agresivo y la xenofobia, todo se refleja en la ideología de las clases dominantes. Si bien muchos argumentaran que estas existieron con la intención de fomentar una cultura, un lenguaje y una visión unificadora, también es cierto que enajenaron, erradicaron e hicieron invisibles otras culturas. Esto mismo se puede ver en el cine argentino de la década de 1930, que proyecta a Buenos Aires como el “París de América del Sur”, lo que resulta en el abandono sistemático de su diversa herencia e identidad africana e indígena.

Sino trascienden estas abstracciones esencialistas, los argentinos continuarán negando el significado histórico y más profundo que se oculta detrás la etiqueta “Negrita”. Para otros, como yo, afro-descendientes, conlleva una gran cantidad de subtextos racistas. Sin embargo, es importante aclarar aquí que si alguien usa el término “Negrita” no implica que sea inherentemente racista, pero vale la pena preguntarse, si la intención de usar dicha palabra como un término de forma “cariñosa” permitiría que etiquetas como “El nochi” o “El Amarillo” (para la comunidad china) se naturalicen de manera similar.

Y verdaderamente esto mismo sucede al escuchar a muchos porteños referirse a las personas de orígenes asiáticos como “chinos”, sin reparar si su nacionalidad es Japonesa, Coreana o Taiwanesa invisibilizando las diferencias entre sus culturas e historias, lo que conlleva a mayores malentendidos y estereotipaciones. Otro ejemplo que pude vislumbrar es que suele llamar  a los ciudadanos españoles “Gallegos”,  término que le adjudica a las personas provenientes de Galicia, sin tener en cuenta las sensibilidades y complejidades de las culturas españolas.

Mas allá que algunos argentinos se crean inocentes de cualquier significado o connotación racista, la simple razón de pronunciarlo con “buena intención” no implica que el tema deba ser desatendido. La gente no debería sentir que sus buenas intenciones de alguna manera la eximen de creer que no están perpetuando una historia vinculada a significados racistas. Como el poeta estadounidense T.S. Eliot dijo una vez;

“Los mayores males de este mundo son hechos por personas con buenas intenciones”.

Y es por esto, que creo que lo peor de los porteños es que tienen buenas intenciones. Cegados por esta omisión histórica de producir oblicuidades raciales, sus buenas intenciones deben de ser cuestionadas, porque en el centro de esta conjunción se encuentra el hecho de que las buenas intenciones a veces pueden tener consecuencias negativas. Si bien esto podría no parecerle obvio a una persona con privilegios, que jamás ha sentido este tipo de odio, resulta necesario que dejen de creer en la bondad de sus acciones y comiencen a cuestionar las culturas dominantes y el legado de su idioma que perpetúan este sistema racista de la “Otredad”. Te pido el siguiente favor, comienza a escuchar a aquellos que no están dentro de tus círculos dominantes, blancos y privilegiados que te impiden comprender el impacto de tus palabras en los otros. Invita a personas de los pueblos indígenas y a los afro-descendientes a que te ayuden a comprender el impacto de tus intenciones inconscientes, porque si no lo haces tus buenas intenciones no romperán los patrones de esta interminable forma de racismo oblicuo.

Recuerda, la ignorancia puede crear consecuencias desafortunadas, y la toma de conciencia requiere de elecciones conscientes.

¡Generemos un uso responsable de las palabras !

 

Campaña de solidaridad para la comunidad afro durante la pandemia

foto campaña Covid 19

La campaña solidaria para la comunidad afro es una acción de apoyo a quienes se encuentran en emergencia alimentaria en el contexto de la pandemia del Covid – 19.

El objetivo es que las personas afroargentinas, afrodescendientes y africanas tengan alimentos para contribuir con el cumplimiento de las indispensables medidas de cuarentena, aislamiento y distanciamiento social.

No todas las personas tienen dadas las mismas condiciones para poder realizar la cuarentena.

La pandemia profundizó las desigualdades sociales y su impacto en la comunidad afro.  En este contexto se agudizan los efectos actuales del racismo estructural, aumentando la vulnerabilidad de nuestras comunidades, debilitando los ingresos y el acceso al trabajo.

Les invitamos a participar donando y/o difundiendo esta campaña.

ASOCIACIÓN CIVIL AGRUPACIÓN XANGO
BANCO CREDICOOP – Sucursal 440
CUENTA CORRIENTE EN $ N° 0063526
CBU 1910440955044000635264.

Muchas gracias!!!!

Nos cuidamos entre todes.

Racismo en nombre de la Ciencia 2

 

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Nehuen Pincen Activista trans no binarie y antirracista Integrante de la Agrupación XANGO.

Denunciar el racismo como una cuestión estructural en las sociedades occidentales es un desafío. Constantemente una hegemonía racista hegemonizada por blancos, europeos y burgueses buscan correr la línea de lo tolerable. La medicina es dentro de los saberes científicos donde ésta realidad se da con más fuerza. Luego están las sociedades Occidentales trasladando sus problemas hacia toda la población afrodescendiente que forma parte de una diáspora mundial, y hacia la población residente en África.

El racismo estructural, las políticas racistas y sus consecuencias biopolíticas, la hegemonía blanca, hacen una labor de propaganda formidable. La acción neo-colonialista sigue buscando la forma de expoliar a toda la población afro a nivel mundial.

Dentro de la agenda de los medios de comunicación la discriminación sigue siendo un tema menor, y con él, el contenido toda la política racista imperante en las potencias occidentales. Esto se ha visto en muchos ataques a la población asiática o de origen asiático por ser “portadora” del Covid-19. Incluso así, este racismo exacerbado mezclado con un profundo desprecio hace que la opinión pública de ex-países coloniales como Francia sigan utilizando a la televisión y sus burocracias para continuar con el colonialismo. Para desgracia de todos, esto no ha sido denunciado por ningún intelectual blanco occidental, y por el contrario fueron los activistas antirracistas, y figuras destacadas y famosas de origen afro quienes tuvieron que replicar el famoso “Yo Acuso” de Emile Zolá. Para desgracia de la comunidad afro a nivel mundial, esto será una denuncia más que se suma a una serie de denuncias frente a los crímenes occidentales reiterados.

La amenaza neocolonial y genocida

El escándalo fue doble, primero por lo explícito, y segundo por lo implícito. El racismo de ambos responsables de la salud fue claro, equiparan a personas que habitan en áfrica con prostitutas, y reivindican políticas racistas, eugenésicas, y hasta por qué no decirlo genocidas, en el nombre de un perverso “humanitarismo”, ¿Cómo se actualiza esta perversidad? en nombre de la carencia de recursos sanitarios para enfrentar la crisis. Esta idea ya se ha usado en occidente para definir a quién asignar respiradores y a quienes no; lo que se hace en Occidente como última opción, se planifica para África como primera opción. Esta forma de volver al racismo una cuestión tecnocrática es escandalosa.

Reproducimos su conversación:
El momento clave fue cuando Jean-Paul Mira le pregunta a Locht que “si puedo ser provocador, ¿acaso no deberíamos realizar este estudio en África, donde no hay mascarillas ni tratamiento ni reanimación, como se hizo en algunos estudios con el sida o entre las prostitutas? […] ¿Qué opina?”. Ante esto, Locht le responde que “tiene usted razón […] estamos pensando, de forma paralela, en un estudio en África con el mismo enfoque, lo cual no quita que no podamos pensar también en un estudio en Europa y en Australia”. La ausencia de toda forma de solidaridad, y la declamación de que era el lugar para hacer pruebas, se combina con una sospechosa idea que el estudio se podría hacer en Europa y Australia pero partiendo tan siniestro concepto, ¿No van a ser hechas las pruebas sobre pobres, migrantes, afrodescendientes y minorías?

Argentina tuvo recientemente una muestra de racismo distinta y más acorde a una mentalidad que ve a personas “negras” como sobrante, y que refuerza el contenido racista del lenguaje. En nuestro país, Julio Carballo, dirigente radical de Capilla del Monte (Córdoba), pidió que la pandemia del coronavirus “haga una limpieza étnica” y que “se quede en la Matanza” para eliminar a “cinco o seis millones de negros peronistas”.

Las afirmaciones explícitas de deseos de “limpieza étnica”, delito penal internacional, o políticas equiparables a genocidio en países africanos por el gobierno francés son graves. Siendo las francesas de gravedad inusitada por estar en un medio de comunicación con la legitimidad que conlleva. Recordemos qué es el delito de genocidio:

Artículo II
En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, cometidos con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal:
a) Matanza de miembros del grupo;
b) Atentado grave contra la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial;
d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado forzoso de niños del grupo a otro grupo.
El punto B y C, son acordes a la idea de estos dos representantes de la salud franceses. ¿Acaso alguien puede creer que pruebas realizadas por conveniencia sobre un grupo no implica su destrucción psíquica y mental ante cualquier secuela? Su determinación geográfica, y sus implicaciones racistas son inevitables.

La respuesta
La respuesta de la OMS ha sido tibia, desde Ginebra, Tedros Adhanom Ghebreyesus -político etíope y presidente de la entidad- denunció las declaraciones racistas de los científicos y dijo que esto era contrario al “espíritu de la solidaridad”; y expresó: “este tipo de declaraciones racistas no hacen avanzar nada. Se oponen al espíritu de solidaridad. África no puede ser y no será un terreno de pruebas para ninguna vacuna. La herencia de la mentalidad colonial debe terminar. Es vergonzoso y horrible escuchar a científicos haciendo ese tipo de declaraciones en el siglo XXI”.

Activistas antirracistas alrededor del mundo han expresado su desagrado ante las declaraciones racistas de los científicos. Hasta los futbolistas Demba Ba, Didier Drogba y Samuel Eto’o se manifestaron desde sus redes sociales expresando:

“Es totalmente inconcebible que tengamos que seguir soportando esto. África no es un laboratorio de pruebas, no tomen a los africanos por cobayas (conejillos de indias)” criticó el marfileño Didier Drogba. “Bienvenido a occidente, donde los blancos se creen tan superiores que el racismo y la debilidad se vuelven algo banal. Tiempo de rebelarse”, comentó Demba Ba, ex del Chelsea. “Hijos de puta, no sois más que mierda, África no es vuestro patio de juegos”, dijo Samuel Eto’o, exjugador del Barcelona y de la Selección de Camerún.

También el Dr. Abuy Nfubea, un escritor y periodista de Guinea Ecuatorial exclamó “África fue el patio trasero de Francia como América latina lo fue de EEUU. Por eso ven al continente como un espacio de experimentación donde el valor de la vida es relativo”.

La respuesta del activismo antirracista, y de futbolistas afro, personas reconocidas en Occidente dan pauta, los estados y el orden internacional se corren, y queda la denuncia moral, el reproche pero sin consecuencias concretas. ¿Imaginamos a un político sudafricano o egipcio, o incluso etíope, sudanés, o keniata expresar que podrían sacrificarse europeos para que los africanos estén a salvo? La respuesta de las potencias occidentales hubiese sido de una agresividad inusitada como han tenido en tiempo reciente en Egipto, Libia, etc; propiciando “cambios de régimen” a los que apoyan cuando sirven a sus intereses, o en la intervención de cascos azules, o propias como lo hace Francia para combatir a Al-Qaeda.

No hablamos sólo de solidaridad, encontramos la reivindicación del derecho a decidir quién vive y quién muere, pero ya no simplemente por la supervivencia sino por el rol que las potencias neocoloniales dan a los países africanos en el orden internacional. La valentía de los futbolistas y activistas antirracistas es importante, la respuesta del estado francés es impunidad. Macrón ha decidido abrazar la bandera en contra del antisemitismo, pero parece ser conformista con el racismo, y en este caso ya no se trata de disculpas de científicos, estos deben perder su empleo. Tolerar que el racismo sea un error, casi es una invitación a corregir la retórica para habilitar acciones neocoloniales.

Conclusión
No basta pretender incluir por medio de reformas insuficientes a colectivos afrodescendientes o afro, tampoco sirve suponer ayudas humanitarias si estas son moneda de cambio para el chantaje de todo tipo, que ahora incluye el control biopolítico de poblaciones enteras que incluso deben ser usadas para la experimentación impunemente.

Los políticos blancos, y la intelectualidad blanca ha preferido mirar el ombligo, las instituciones internacionales han sido funcionales a las potencias coloniales. Los activistas y especial los futbolistas pudieron reflejar el sentir real de millones de personas a merced de las creencias racistas de autoridades del Estado Francés, impunes que seguirán buscando las mejores alternativas y que no descartan políticas bio políticamente genocidas.

No dejar impune este gesto genocida es un compromiso en el largo plazo, y que ha tenido un final positivo en un largo derrotero de expoliación y barbarie.

Esta nota fue originalmente publicada en la Revista Polimatías

 

Avances AFRO

logo avances afro

En estos contextos de pandemia no podemos olvidarnos que estamos transitando la mitad del DECENIO INTERNACIOANAL AFRODESCENDIENTES bajo las premisas RECONOCIMIENTO – JUSTICIA – DESARROLLO.

Recordamos la participación la Agrupación Xango en el FORO DE CONSULTA SOBRE LOS AVANCES Y DESAFÍOS DE LOS COMPROMISOS INTERNACIONALES PARA AFRODESCENDIENTES.

Durante el 15 y 16 de octubre 2019 tuvimos la grata oportunidad de participar en el foro de consulta en la Ciudad de San José, Costa Rica. Donde se genero un espacio de intercambio y reflexión de alto nivel internacional que nos permitió identificar las prioridades y desafíos de la agenda de desarrollo e inclusión de las personas afrodescendientes, priorizando  a las mujeres y jóvenes.

Invitadxs por Harold Robinson, Coordinador Regional del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) y la Primera Vicepresidencia de la República de Costa Rica Epsy Campbell Barr,  con un gran conjunto de activistas, referentxs afros, representantes de gobiernos y de agencias de cooperación internacional del sistema de Naciones Unidas, compartimos las principales necesidades y desafíos en el complimiento de los compromisos internaciones hacia los pueblos afrodescendientes.

Video del evento haciendo click aquí 

 

 

El Covid 19 abre nuevas heridas del racismo en el mundo

foto gnandy

Gnandy Chaverra Asprilla
Médica Psiquiatra
Afrocolombiana
Activista e  integrante de la Agrupación XANGO

“En estos días, el tema central a nivel mundial trata sobre el temido Covid-19, pero no entraremos hablar de lo que ya sabemos, ni de sus consecuencias, ni la manera de prevenirlo desde un lugar médico, hablaremos de otras realidades, de la cuales poco se hablan y si se hablan, poco se difunde: COVID-19 como detonador de heridas del racismo en el mundo”.

Para contextualizar, empezaremos definiendo el concepto de Salud, como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. La cita del Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, fue adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York del 19 de junio al 22 de junio, de 1946 firmada en esta última fecha y entrando en vigor 2 años después.

Aplicando esta definición a la población Africana y su diáspora en el mundo, hemos visto que el concepto como tal de salud queda limitado, restringido y reducido a unos cuantos integrantes, ya que las diferentes variables que componen dicho concepto no se encuentran cubiertas en nuestra población, en algunos casos, la variable física, en otros casos y muchos más frecuentes la variable mental y social, todo esto debido a lo que conocemos y a lo que se dice no conocerse o no practicarse actualmente, el llamado RACISMO.

¿Pero cómo se aplica el racismo en una coyuntura mundial como el COVID?

Debemos ante todo entenderlo como un sistema societal complejo de dominación fundamentado étnica o racialmente con la consecuente inequidad. Este va a estar compuesto por un subsistema social y uno cognitivo, el subsistema social está constituido por prácticas sociales discriminatorias a nivel local (micro), y por relaciones de abuso de poder por parte de grupos dominantes, de organizaciones en un nivel global (macro). Adicional a esto, surge la segregación como una forma en donde quien asume el poder, de manera selectiva genera condiciones de distanciamiento con respecto al dominado, el segundo subsistema es el cognitivo, definido como la base mental que consiste en eventos e interacciones étnicas en las cuales se encuentran enraizadas prejuicios e ideologías racistas.

¿Qué tiene que ver todos estos conceptos con el COVID-19?

Bueno, mucho, esta es una pandemia en la que se ha expuesto no solo de manera implícita si no explicita las desigualdades sociales, económicas, políticas e incluso mentales a nivel mundial, pero lo que nos ataña hoy aquí en este escrito es la población AFRO, nuestra población siempre ha sido infestada por este virus, utilizándolo como analogía, a un aislamiento y marginación por parte del estado e instituciones en las diferentes partes del mundo en donde nos encontramos. Esta segregación siempre ha existido en nuestra historia, en donde a pesar de todo y de las dificultades ya mencionadas, nos ha tocado colocar el cuerpo, sin protección física y/o emocional, nos ha tocado salir, trabajar ya sea formal e informal, trabajar con precariedades, contener a nuestros seres queridos, no tener acceso al sistema de salud y hoy con la pandemia no ha sido la excepción, esta sensación ya la conocemos, la vivimos y para nosotros como comunidad no es nueva esta exclusión.

Me surge otra pregunta ¿Han pensado porque precisamente nuestra población ha sido desde tiempos, vulnerables ante cualquier eventualidad incluyendo esta pandemia?  Pues existen coincidencias no casuales de la población afro en el mundo, por ejemplo en África, especialmente la subsahariana el sistema de salud se ha caracterizado por ser deficiente, con prevalencia de enfermedades como Dengue, Ébola, Gripe Aviar, Lepra, Tuberculosis, VIH, Malaria o Desnutrición. Con bajas condiciones socioeconómicas: agua no potable, condiciones de vivienda sin ventilación, hacinamiento, muchas de las familias viven juntas, y comen del mismo plato, no drenaje, ni tampoco recolección de desechos, trabajos mal remunerados con dificultad para la realización de ahorros, saqueos y más saqueos por diferentes países en donde meten sus manos, extraen sus recursos y dejan al pueblo con lo que ya sabemos, MISERIAS. Y en algunos casos la NADA misma pero bueno, esto es para otro artículo, ¿A qué lleva todo esto? Todo esto lleva a la propagación de enfermedades con la consecuente perpetuación de las mismas y ni hablemos del tema educativo…

¿Por qué llega de manera tardía el COVID a los pueblos Africanos y la Diáspora?

Después de indagar de manera concienzuda una de las tantas conclusiones que responden esta pregunta, se debe propiamente al nivel adquisitivo de nuestros pueblos, en donde la estrategia de un sistema de “segregación” en algún momento ha servido como resistencia desde sus territorios pero en otros como el de ahora y dado su bajo poder y nivel adquisitivo no nos permitió captarlo desde su epicentro que fue China y Europa. Pero una vez adquirido y de acuerdo a las variables ya mencionadas y la fragilidad de nuestro sistema de salud nos coloca a merced de una hecatombe para nuestros pueblos, pero como estas hay muchas conclusiones más.

CONTEXTUALIZANDO UN POCO LA DIÁSPORA

En un país como Estados Unidos donde las estadísticas cobran fuerza, logramos analizar estos datos, en Chicago, hasta el 5 de abril cerca de la mitad de los casi 5.000 contagiados eran personas de origen afro, allí hasta ese momento habían muerto 1.824 afroamericanos frente a 857 blancos, y 126 de origen asiático, es decir representaban el 72% de todas las muertes. En el estado de Luisiana en el sur del país, cerca del 40% de las muertes por covid-19 han ocurrido en Nueva Orleans, donde la mayoría de los habitantes son de origen Afroamericano, hasta el 8 de abril en esa ciudad había reportado 4942 casos y 185 muertes, también llama la atención los datos de Nueva York donde los mestizos representan 34% de las víctimas mortales pero solo son el 29% de la población, los Afroamericanos representan el 28% de los fallecidos, pero solo el 22% de la población, los Neoyorquinos blancos y asiáticos en el momento están siendo menos afectados.( Revela el periódico internacional LA RAZON, el 8/04/2020).

Lastimosamente en Latinoamérica en donde el enfoque étnico por partes de sus instituciones no es tenido en cuenta, es una de las razones por el cual va a ser muy difícil conocer la afectación en la población afro. Esto hace hincapié en el proceso de invisibilización como una estrategia de negación de nuestra existencia, como es el caso de la población afroargentina, negación que trae como consecuencia el desconocimiento de la real situación y afectación de la pandemia en este grupo étnico.

Hablemos un poco sobre la mirada de la POBLACIÓN AFRO al sistema de salud. Durante el proceso de investigación me tope con esta interrogante y resolución muy acertada de dicha pregunta ¿Por qué algunos afroestadounidenses no quieren usar pañuelos o mascaras caseras? En EEUU los pañuelos están asociado con afiliación a pandillas y violencia. Las personas afro tienen que tomar decisiones conscientes todos los días sobre la forma en que se muestran en el mundo y son percibidos por otrxs. Lo que conlleva a un sobregasto de energía diaria, no usar un pañuelo protector va en contra de las recomendaciones de los CDC (Centro para el control y la prevención de enfermedades) y aumenta el riesgo de contraer covid-19. Pero usar uno podría significar un disparo o ser asesinado debido a la discriminación racial y/o por exacerbar el perfil racial, es lo que llaman “ situación de perder-perder”, ¿complicado no?

Otra mirada interesante es como muchos varones afroestadounidense desconfían del gobierno y la comunidad médica durante la pandemia de coronavirus, los fracasos históricos en las respuestas del gobierno Norteamericano a desastres y emergencias, (Caso Nueva Orleans con el huracán Katrina) abuso médico, negligencia y explotación han llevado a generaciones de personas afroestadounidenses a desconfiar de las instituciones públicas. Algunos llaman a este escepticismo el “Efecto Tuskegee” generado luego que se supo que en 1930 el gobierno estadounidense realizo estudios médicos secretos con hombres negros en Alabama. En 1932 fue lanzado el estudio que involucro a unos 600 hombres negros pobres en Alabama que no fueron tratados por sífilis. Una enfermedad de transmisión sexual para que los investigadores pudieran seguir su progreso, el programa quedo expuesto y finalizo en 1972. En el año 1997 el expresidente Bill Clinton se disculpó formalmente.

¡Ah! y ni hablemos de J. Marion Sims, considerado el Padre de la Ginecología Moderna, quien realizó muchas contribuciones en este campo, inventó el espéculo de Sims para observar las cavidades corporales, fue pionero en la investigación y tratamiento de la infertilidad. Pero la más “destacada” de sus contribuciones fue la Reparación de la Fistula Vaginal en mujeres postpartos con trabajo de partos prolongados. La Fístula Vaginal es una ruptura entre la vagina y la vejiga por la que se filtra orina sin ningún control -y a veces heces – sin involucrar al recto. Este fue un padecimiento frecuente en esa época, Sims utilizó y practicó en el cuerpo de las mujeres esclavizadas Afroamericanas ( al menos lo que se conoce fueron 11). Entre 1845 y 1849 realizó operaciones de “reparación” sin anestesia, en una clínica improvisada de su jardín muy cerca de las plantaciones de esclavos en Montgomery, Alabama.

El caso más conocido fue de Anarcha, quien a sus 17 años después de un parto prolongado de 3 días, se forma la fistula vaginal y en un lapso de 4 años Sims le realizó 30 cirugías experimentales sin anestesia, hasta que en ella misma logró la técnica adecuada del cierre de fistula usando una sutura de plata, y ¡oh casualidad! después migra a Nueva York y crea el primer hospital para mujeres de Estados Unidos y aplica en mujeres blancas la técnica con anestesia lo que desarrolló durante más de 4 años en las mujeres esclavizadas negras sin anestesia. Fijémonos bien en el concepto de “reparar” de esa época, aplicándolo desde el lente de la función netamente laboral y reproductiva de una persona esclavizada en EEUU durante el siglo XIX, ¿interesante no?

Y, por último, pero no menos importante ¿Quién se puede quedar en casa? evidentemente la población Afro NO. ¿Cómo quedarse en casa si el sistema mismo se ha encargado de sostener las desigualdades socioeconómicas en esta población con el resto de la población mestiza y blanca en general?
Lastimosamente esta población es la que históricamente ha ocupado estos sitios de trabajo: empleados de aeropuertos, bodegueros, domiciliarios, empleadxs de limpieza, empleadas domésticas, porteros de supermercados, taxistas, cocinerxs, meserxs, obreros de construcción, entre otros. Son parte de la población que hacen el trabajo duro mientras los que pueden sugieren y obligan a “quedarse en casa” que casualmente son las personas cuyo poder adquisitivo y cuyos privilegios están a la orden del día. Obviamente no cuestionables por parte de los involucrados y cuya finalidad lo que importa es sostener la economía de la hegemonía blanca, el estado capitalista y por ende el sistema heteropatrialcal, así que dejemos de romantizar esta pandemia.

Para terminar, lo que pretendo con este texto es movilizar estructuras mentales que generan incomodidades y visibilizar las diferentes vulnerabilidades que han existido, existen y existirán en nuestra comunidad. Lo cual, lastimosamente por estos factores modificables que el ESTADO no se ha preocupado en mejorar habrán muchas muertes, como dice el conocido Escritor Colombiano, Gabriel García Márquez: “Crónicas de una Muerte Anunciada”, yo diría, Sepultura para los Difuntos, porque para el Estado MUERTOS YA ESTAMOS…”.

Una de las cosas que me generan consuelo, es que las élites dominantes que generaron en nosotrxs esta segregación no podrían con sus familiares emprender “La Huida” a los destinos confortables de otros países a los que están acostumbrados. En este caso “La Amada Europa” por qué la afectación del Covid en esa zona es aún mayor, hecho que los obliga a crear unas condiciones mínimas tanto para nosotrxs como para ellxs o su entorno.  No por solidaridad patriótica como dicen, si no por mínima sobrevivencia de ellxs y su descendencia .
Por ahora, surgen diversos desafíos para nuestra población y considero que lo principal es que emerjan de nuestras comunidades unos liderazgos políticos, económicos y sociales que se entiendan frente a los desafíos que el momento histórico demanda. La tarea no está fácil dado que los mismos obedecen a la lógica política de la que hemos hablado en esta reflexión: segregación y exclusión. Donde han cumplido un gran papel ante el sistema, el de poder lograr la desunión entre nosotrxs.

Recordando a Malcom X cuando decía que: “estos liderazgos en nuestras comunidades son como aquel esclavo domestico que se caracterizaba por recibir una prenda más de su amo, pero debía tener la tarea de proporcionar con más ahínco el látigo a sus hermanos”, aclaro, no lo digo yo solamente lo ilustró magistralmente a El-Hajj Malik El-Shabazz. Termino estas reflexiones apelando a mis mayores en el Pacifico Colombiano cuando con un tabaco pa´dentro dicen: Oyeran decí …y amanecerá y veremos …

#AfricaNoEsUnLAboratorio

#Neocolonialismo

#EquidadSanitaria

 

Carmen Platero: Presente!

El pasado 17 de marzo falleció nuestra querida compañera Carmen Platero (03/08/1933, La Plata), histórica baluarte, actriz, directora de teatro y referente de la cultura afroargentina. Desde la Agrupación  Xangô queremos expresar nuestro enorme pesar por esta inestimable perdida. La recordaremos siempre por su compromiso con la comunidad afro, manteniendo viva su memoria como pionera del movimiento afro en Argentina y visibilizando su legado.

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María del Carmen Platero

María del Carmen Platero fue una de las grandes mujeres afroargentinas que desde el arte siempre y en todo lugar trabajó para visibilizar la presencia y aportes de la comunidad afroargentina a la conformación del Estado nación. Desarrolló su actividad desde el teatro, fundó la Comedia Negra de Buenos Aires (1987), participó de hitos del movimiento social afroargentino y mundial. Destacamos su participación en la III Conferencia Mundial contra el Racismo, la Xenofobia y las formas conexas de Intolerancia  (Durban, Sudáfrica, 2001) que transformó la historia del movimiento afro internacional. En Argentina impactó potenciando la voz de las organizaciones del movimiento afroargentino y afrodescendiente, contribuyendo a su desarrollo como movimiento social.

Saludamos muy especialmente a su familia y al pueblo tandilense, donde residió sus últimos años. Inspirados en su legado seguiremos fortaleciendo al movimiento y empoderando a la comunidad afro para avanzar en este Decenio y obtener Justicia, Reconocimiento y Desarrollo!

Carmen Platero: Presente!
Ahora y siempre!

“The Worse Thing about Porteños is that they have Good Intentions”

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By Dr. Suzanne Temwa Gondwe Harris (@ctfoa)

We all know that social labelling shapes and defines public opinion, and over time it can create new and often distorted meanings about a particular social or cultural group. Growing up in a small white suburban town in England, labels were commonplace to people like me who had brown skin. My Malawian mother always put racism down to ignorance, especially when kids would shout out the words “golliwog”, “monkey”, and “nigger” to me; but I’ve always felt that it was much more than that because ignorance implies that they are unaware, vocalizing an unconscious choice, without any intention behind their words, something I could never believe as true.

Now living in Buenos Aires, I’ve come across a new label “Negrita”. For those of you who don’t know what “Negrita” stands for, it doesn’t take an etymologist to work out what it could potentially be referring to. This Spanish word, according to many South Americans and Urban Dictionaries translates as “little black girl” (negra), and is used as a term of endearment or just descriptive term without being offensive. Yet, who defines what is offensive and what is not? Unsatisfied with this description, I started asking Argentinians what this word means to them and was struck by the similarity in their answers. It was as if they were programmed into giving me the same response.

“Its not a bad word, we use it even if you’re not black”; “its a term of a endearment”; “comes from a good place”; “we use it to call a friend or family member who is a little darker” and “sometimes its related to economic status, but we’ve been using it for years”.

And that’s the problem right there! They have been using it so long that the original meaning has become lost in a matrix of local idioms and synonyms. Fascinated with the etymology of the word, I set out to find out where “Negrita” originated from? It didn’t take me long before stumbling upon this advertisement. Published in The Mercantile Gazette (Buenos Aires) on April 10th 1835, was the sale of a young black girl of African descent. And I thought to myself, could have “Negrita” meant endearment back then?

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Image: Written Documents Room VII. File 217.

The main synonyms for “endearment” are affection, fondness, and love, words that could (and should) never be used in concord with slavery, but when someone calls me “Negrita” it comes with a whole different set of meanings; and that’s the danger of “unconscious labelling”. We must recognise that our consciousness and personal histories can influence our judgements and feelings towards “others”, and occasionally blind us from seeing reality from a different perspective.

This inability of seeing from another persons perspective often lies in the historical continuity of nationalism which embodies many complex and interweaving factors. From blanquemiento policies and economic nationalism to aggressive expansionism and xenophobia reflects, all reflected in the ruling classes ideology. While many will argue that these were in place to encourage a shared culture, language and vision, it also alienated, eradicated and made invisible other cultures. This can be seen in the 1930s Argentine cinema, projecting Buenos Aires as the “Paris of South America”, thus resulting in the systematic abandonment of its diverse African and Indigenous inheritance and identity.

Without transcending these essentialist abstractions, Argentinians will continue to negate the deeper historical meaning attached to the labels of “Negrita”. For others, like myself, and those of African descent, it carries a whole host of racist subtexts. However, its important to clarify here that if anyone uses the term “Negrita” does not imply they are inherently racist, but it’s worth questioning, if the intention to use the word as “a term of a endearment” , it allows other labels such as “El nochi” or El Amarillo” (for Chinese people) to be naturalised in the same way. Whether some Argentineans believe themselves innocent of any racist meaning or connotations, just because it “comes from a good place” needs to be disregarded. People should not feel that good intentions somehow exempt them from believing that they are not perpetuating a history attached to racist meanings.  As American-born poet T.S. Eliot once said;

“Most of the evil in this world is done by people with good intentions.”

Therefore, I believe that the worst thing about porteños is that they have good intentions. Blinded by this historical default of producing oblique racial “othering”, their good intentions need to be called into question, because at the heart of this conjunction is the fact that good intentions can sometimes have negatives consequences. While they may not be obvious to a person of privilege has never been on the receiving end of hate, they need to stop believing in the goodness of their deed and start disrupting the dominant cultures and legacies of their language that is upholding this system of racist “othering”. I ask you, start listening to those who are not within your dominant, white, and privileged circles that are shielding you from understanding the impact of your words on others. Invite Indigenous, Black and Brown people to help you understand the impact of your unconscious intentions, because without doing so your good intentions will not break the patterns of this unending form of oblique racism, nor deal with the white elephant in the room.

Remember, ignorance can create unfortunate consequences, and awareness requires conscious choices.

bandera no al racismo

Agenda migrante para el 2020

Organizaciones sociales, de migrantes y de derechos humanos presentamos una agenda de prioridades migratorias al nuevo gobierno.

 

23 de Diciembre de 2019 – Un conjunto de diversas organizaciones de la sociedad civil, de migrantes, de derechos humanos e instituciones académicas se reunieron en el marco del Día Internacional del Migrante para elaborar un documento sobre las cuestiones migratorias más urgentes que deberían ser tenidas en cuenta por el nuevo gobierno. Con la asunción de la gestión de Cambiemos en 2015, se puso en marcha una política migratoria regresiva en derechos y se instaló un enfoque securitario y criminalizador de la migración que se debe revertir.

 

Si bien son muchas las problemáticas que requieren de forma urgente la agenda de trabajo propuesta se centra en, por un lado, cuatro ejes nodales que, resumen las dificultades más serias que enfrentan cotidianamente las personas migrantes en Argentina y, por el otro, dos cuestiones de fondo que atraviesan todos los temas relativos para un tratamiento integral de las migraciones, adecuado, democrático, eficaz y con enfoque de derechos. 

DNU 70/2017 y expulsiones

Desde el 30 de enero de 2017 está vigente en la Argentina el Decreto de Necesidad y Urgencia Nro. 70/2017. El DNU, cuya constitucionalidad está pendiente de resolución en la Corte Suprema, habilita expulsiones que violan el debido proceso, el derecho a la defensa y el acceso a la justicia así como también su aplicación resulta en la separación de familias. Organismos internacionales como el Comité contra la Tortura, el Comité de los Derechos del Niño y el Comité sobre Trabajadores Migratorios y sus Familiares de la ONU, instaron a la Argentina a derogar este decreto.

Regularización y derecho a migrar

En los últimos cuatro años, se implementaron varias medidas que dificultan la regularización de les migrantes como el sistema informático de radicación Ra.D.Ex y el aumento de 1000% de tasas migratorias. Por otro lado, no se generaron las condiciones para la regularización de las personas provenientes de estados no parte del Mercosur.

Derechos sociales y políticos

La Constitución Nacional y la Ley Nacional de Migraciones establecen la igualdad de derechos entre nacionales y migrantes y, en especial, en el acceso a los derechos económicos, sociales y culturales. Sin embargo, frente a una supuesta sobrecarga de los sistema públicos de salud y educación se restringió el acceso a ellos a personas migrantes. También avanzaron en el objetivo de arancelar el acceso con base en criterios de reciprocidad.

Violencia institucional y racismo

El gobierno anterior, instaló y profundizó políticas discriminatorias, estigmatizantes y excluyentes. Esto tuvo como efecto inmediato un aumento de la violencia institucional contra la población migrante. Se ha actuado sobre colectivos específicos, como los vendedores ambulantes racializados y las personas trans y travestis migrantes. Esta violencia institucional ha tenido un impacto directo en la subsistencia diaria de las personas migrantes y en sus expectativas de permanencia en la Argentina.

Finalmente, y desde una perspectiva transversal, el documento propone que el gobierno argentino, por primera vez en su historia, elabore y ponga en marcha una Política de Estado contra el Racismo y la Xenofobia y una Política Migratoria Social Integral y Participativa.

Ante este cúmulo de situaciones, el documento fue entregado a las nuevas autoridades del Estado y se espera que el gobierno tome las medidas necesarias para responder a las demandas construidas de manera conjunta por un amplio grupo de actores sociales. Algunas medidas, como la derogación del DNU 70/2017 deben ser adoptadas de forma urgente para preservar los derechos de las personas migrantes.

       Asociación de Congoleños de Argentina (ACDA)

Asociación Civil Yanapacuna

Campaña Nacional Migrar no es Delito

Comisión Argentina para Refugiados y Migrantes (CAREF)

Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)

Centro de Participación Popular Monseñor Enrique Angelelli

CineMigrante

Colectivo Para la Diversidad (COPADI)

EsMiUBA

Facultad de Ciencias Sociales – UBA

Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración – IARPIDI

Instituto de Justicia y Derechos Humanos, Universidad Nacional de Lanús

Junta Interna ATE DNM

Migrantes x Migrantes

MIRARES

Red de Migrantes y Refugiadxs

Red Nacional de Líderes Migrantes

Amnistía Internacional

Agrupación Xangó

ANDHES (Abogados y abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales 

Área de Migrantes – Somos Barrio de Pie

Área Antropología, Universidad Pedagógica Nacional

Asociación Civil Colectividad Boliviana del Sur

Asociación Ecuménica de Cuyo

Asociación de Ecuatorianos Residentes en Argentina

Bloque de Trabajadores Migrantes

Centro Cultural Nuestra América

Centro la amistad San Cayetano

Centro Integral de la Mujer Marcelina Meneses

Centro de estudios de lenguas y literaturas patagónicas y andinas (CELLPA)

Colectivo Passarinho

Colectivo Migrantes y Exiliados/as Colombianos/as por la Paz  MECoPa

Colombia Humana La Plata

ENPL Pueblo Adentro

Equipo de Investigación en Antropología y Procesos migratorios, ICA, FFyL, UBA

Equipo Migraciones CIDAC – FFyL – UBA

Espacio Plurinacional y Popular

Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la

Patagonia (UNPSJB)

Frente Migrante El Hormiguero

Fundación Germán Abdala

Frente Patria Migrante

Generación EVO Argentina

Grupo Matamba de negras y afros Lbttd

Grupo de estudios sobre migraciones, II, FCPyRRII, UNR

Instituto de Estudios Sociales y Políticos de la Patagonia (IESyPPat)

Mesa de Migrantes de la Cámpora

Mesa Migrante Córdoba

Movimiento Afrocultural

Movimiento Migrante Plurinacional

Movimiento Teresa Rodríguez

Mujeres Fuertes Sma/Junín de los Andes

Núcleo de Estudios Migratorios, IDAES, UNSAM

Observatorio de adolescentes y jóvenes del IIGG-UBA

Pastoral de Migraciones de San Martín de los Andes

Programa Todas de la Dirección General de la Mujer de CABA

Programa Acompañamiento Migrante/INTEGRAR Centro de Estudios y Desarrollo de Políticas Públicas

Red de Inmigrantes Latinoamericanos

Trabajadores Migrantes CTA

Unión de Colectividades de Inmigrantes de Córdoba (UCIC)